La conexión a Internet se instaló en Argentina hace 17 años, para ello, se utilizaron barcos, ingenieros y robots. Los cables de fibra óptica -uno de los tres, los posee la compañía Level 3- están enterrados a una profundidad de entre 4.000 y 10.000 metros por debajo del mar. Incluso más.

¿Cómo es la conexión? En la actualidad, el cable va desde Las Toninas a Santos y San Pablo, formando parte del SAC (South American Crossing), y gira por toda Latinoamérica hasta llegar a Chile. Se trata de una movida que en su totalidad abarca unos 20.000 km, un llamado ‘anillo interoceánico’ ¡Increíble! 

¿Cómo son los cables que atraviesan todo un océano? Se trata de fibra óptica recubierta de varias capas que la protegen del frío, de la presión de la profundidad, del agua mismo y de los tironeos o cualquier contingencia que pueda afectarla. El cable se puede ver pero recién mar adentro: desde la estación de amarre de Las Toninas se entierran bajo tierra varios kilómetros.

Sí, todos los argentinos tenemos Internet gracias a la conexión hecha en Las Toninas, la ciudad balneario ubicada en el Partido de La Costa, provincia de Buenos Aires, entre las playas San Clemente y Santa Teresita. Pero, ¿por qué ahí? Principalmente, es un lugar no tan turístico ni pesquero, así el cable no sufriría daños.

Por otra parte, el suelo marítimo también es un factor importante. El Río de la Plata es barroso, poco profundo y tiene un tráfico de embarcaciones muy riesgoso para los cables. En cambio, el de Las Toninas es adecuado, no presenta zonas rocosas, ni piedras y permanece liso, es un fondo parejo y donde se puede enterrar el cable.

 

 

 

 

Cables oceánicos de Internet

 

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